La moda de "monitorear la situación" arrasa e inunda GitHub de agregadores de datos
Una interfaz que se ve cool y una app en realidad bastante sencilla de programar. Analizamos si los "situation monitors" son herramientas útiles o juguetes para heterosexuales aburridos.
El estallido de la guerra en Irán ha exacerbado una tendencia que venía notando desde que el inicio del conflicto en Gaza. Twitter se ha llenado de posts recomendando o publicitando “situation monitors” o monitores de situación. Básicamente, son unos paneles a los que puedes acceder por navegador o mediante app y que recogen una gran cantidad de puntos de información.
Información que puede ser de diversos tipos, desde económica a social, pero sobre todo suele ser de carácter geopolítico. Últimos ataques conocidos, zonas tensionadas, apagones de Internet, hundimiento en Bolsas, manifestaciones, etcétera.
GitHub se ha llenado de repositorios con proyectos de este tipo. La mayoría de ellos, gratuitos y open source. El más conocido es “World Monitor” (código fuente aquí) creado por Elie Habib. Desde la web, podemos ver mapas internacionales con bases militares, cables submarinos o centros de datos de IA. También tenemos streaming de Bloomberg, líder en información económica, resúmenes de IA sobre la actualidad y directos de cámaras de seguridad en todo el mundo.
Todos quieren su propio despacho nuclear
Es un centro de información OSINT (inteligencia de fuentes abiertas) que hace a cualquier chaval de barrio creerse agente de la CIA o trader de Wall Street en plan Industry. Algunos otros proyectos de este tipo que he encontrado son:
Sin coste alguno, cualquiera puede tener acceso a uno de estos paneles de apariencia imponente, con multitud de fuentes de información de última hora, con el que monitorear la situación fuertemente. Lazos económicos, estado de redes y conectividad vía aérea o submarina, espacios aéreos, rutas de comercio, zonas de guerra activa… Algunos celebran cómo la democratización en el acceso a la información puede llevar a cualquier habitación un centro de operaciones digno (supuestamente) del CNI.
Ser “experto en OSINT” está de moda, en tanto que es un concepto que escapa tanto del denostado papel del periodista como del anticuado cliché del detective, elevándose a una investigación de autor, sofisticada y libre, mediante uso de la tecnología (aunque esta se reduzca a una búsqueda en Google).
Incluso he leído varios tuits de personas sugiriendo como idea de negocio un bar, similar al típico local de barrio con televisión en la que se queda para ver el fútbol, pero enfocado en política. Un bar con teles en las que monitorear la situación geopolítica y, como aficionados al deporte, discutir y hablar (si no gritar) sobre las últimas declaraciones incendiarias de Trump. Suena interesante. Anuj o Hasan Piker podrían tirarse todo el día ahí.
El origen del meme
Esta moda de los paneles de monitoreo coincide además con la popularización en sí de la propia expresión “monitoring the situation”, que se ha convertido en un meme en redes.
La idea de “monitorear la situación” resulta graciosa en el plano irónico, al referirse a multitud de chavales o chavalas en paro y aburridos que no tienen otra cosa que hacer que creerse agentes de inteligencia por abrir una web y observar luces en un mapa de Oriente Medio. También puede sugerir al típico novio cuyos hobbies son las criptomonedas y los libros de Jordan Peterson y que tiene un extraño interés por el Imperio romano, y que invierte horas en Twitter para estar a la última de la guerra en Irán. Monitoreando desde el sofá.
Paralelamente, la expresión es también una burla a la típica frase de político, que muchos atribuyen a mandatarios de la Unión Europea (Von der Leyen suele ser el rostro), en tanto organismo percibido como inútil y pasivo que, ante su irrelevancia en el contexto internacional, se limita a decir que monitorea con preocupación la situación1.
¿Herramienta o juguete de software?
Ante la invasión de estos programas y paneles de agregación de información, auspiciada por el vibe coding y la posibilidad de construir uno con relativa facilidad (al fin y al cabo, solo se trata de desplegar diversos feeds y señales), algunos usuarios han criticado la moda tildándolos de basura de IA.

Se trata de la última app de moda que todos quieren tener en su PC, pero, ¿es una herramienta útil o una muestra de la sensación de impotencia sufrida por gran parte de la sociedad? ¿De verdad cambia algo el hecho de que Paco Antonio, en Alcobendas, observe si hay nuevos misiles de camino a Tel Aviv?
En primer lugar, el sentido común nos lleva a dejar claro que tener la información geopolítica como hobby no tiene absolutamente nada de malo. Un monitor de situación es un programa bastante guay a nivel estético, sí, pero el usuario puede tener un interés real detrás. Además, suelen ser personalizables y pueden convertirse en una herramienta para especialistas de diversos temas, sin tener que relacionarse exclusivamente con guerras o atentados.
No obstante, a nivel de tendencia, es cierto que si no eres un experto o profesional específico, estos programas no van a ofrecerte gran cosa. Hay que saber reconocer la calidad de las fuentes de los datos, y tener acceso al streaming en directo de una cámara de vigilancia en una calle de Teherán poco interés puede tener mas allá del morbo si tú no tienes nada que ver con el país.
Querer percibirse a uno mismo por encima de los periódicos o divulgadores expertos tiene más de pose que de racionalidad. Algunos usuarios incluso han señalado que pueden ser una forma de empujar los mercados predictivos2, al permitir a cualquiera saber a tiempo real un dato que modifique sus oportunidades de ganar una apuesta en Polymarket.
Finalmente, también podemos sospechar que ante la facilidad de vibecodear uno de estos monitores, muchos influencers/programadores estén hypeando uno que hayan creado para dárselas de entendidos y expertos creadores de software.
(Véase esta cuenta de humor en X que se dedica a indicar cómo de preocupada está la UE ante cualquier asunto, mofándose de su aparente inacción. La respuesta puede variar entre “Muy, profundamente, fuertemente, seriamente, gravemente, extremadamente, sin precedentes”).





