YouTube antes y ahora: Koala Rabioso, omglobalnews y Abbey C. explican la metamorfosis de la plataforma
Entrevistados por ANTINODO, estos tres veteranos creadores de contenido explican cómo ha cambiado su relación con la red de vídeos en la última década y hablan del impacto que ha tenido en sus vidas.
Este artículo es un contenido complementario al reportaje “De MariamMyops a Anna Gorse: por qué echamos tanto de menos el YouTube de 2010”, publicado la semana pasada. Si no lo has leído aún, te recomiendo empezar por ahí.
Habiendo analizado en ese otro texto cómo ha cambiado la plataforma de Google y, concretamente, la comunidad de YouTube España, publicamos ahora al completo las entrevistas realizadas a Koala Rabioso, Joaquín Reixa (aka omglobalnews) y Abbey C. (antes conocida como La chica del andén).
Estas entrevistas serán de interés para aquellos que busquen profundizar en lo comentado en el artículo de la semana pasada, y para los seguidores más fieles de estos tres creadores, interesados en conocer en qué momento de sus vidas se encuentran ahora. Las entrevistas se realizaron en el verano de 2025.
Joaquín Reixa
¿Qué crees que ha aportado YouTube a tu vida?
YouTube al final ha sido como un antes y un después de muchas cosas, porque aunque empezó sin ninguna pretensión, puramente como un hobby, al final ha ido marcando todo mi camino laboral incluso a día de hoy, aunque ya no hago como tal contenido en YouTube.
Pero, fundamentalmente, YouTube ha sido un punto de mucho peso en todo, desde cosas más evidentes como lo laboral, como también en mi círculo social; mi pareja, mis amigos… Todo viene de una forma o otra vinculado a YouTube. O sea que diría que ha sido un factor clave.
Muy presente para bien y para mal, porque creo que al final todos nosotros que empezamos en YouTube tan jóvenes (yo tenía 17 años cuando empecé) sin tener ejemplos, porque por aquel entonces no había el equivalente al youtuber de ahora, ni tampoco mucho conocimiento sobre el mundo Internet, sus consecuencias, etcétera… Pues al final, éramos gente relativamente muy joven, muy expuesta, y creo que eso también ha repercutido de forma negativa respecto a la salud mental, determinadas ansiedades, etc.
Y creo que se ve en general en todos los perfiles de esa época, sobre todo cuanto más jóvenes eran en aquel momento, que ahora tiene un impacto innegable.
¿Por qué dejaste de hacer vídeos en YouTube?
A mí nunca me gustó el momento youtuber como tal, porque esta parte (al nivel que era) acarreaba un punto de fama, de notoriedad, que en aquel momento sobre todo cuando vino el gran boom de YouTube pues había mucho momento de exposición muy fuerte, incluso de ir por la calle y que te parasen, que a mí nunca terminó de ser lo que más me gustaba.
Además, hacer contenido en YouTube requería un esfuerzo muy constante. Lo normal era un vídeo semanalmente, pero un vídeo de YouTube no es lo mismo que un reel, por ejemplo. Requiere un trabajo más grande, suele ir guionizado, con una edición más especial, y además, yo poco a poco me fui metiendo en un tipo de contenido más informativo que requería una investigación, una edición un poco más marcada, y me quitaba mucho mucho tiempo.
Éramos gente relativamente muy joven, muy expuesta, y creo que eso también ha repercutido de forma negativa respecto a la salud mental
Y en España, sobre todo frente a otros países como Estados Unidos, no está tan bien remunerado. Sí que es verdad que las colaboraciones con marcas podían ser un foco de remuneración más interesante, pero el contenido per se, solamente con las visitas, no estaba ni de lejos bien remunerado. Entonces llegó un punto donde suponía un esfuerzo tanto laboral como psicológico tan grande que…
Había siempre esta conversación de que no se trabajaba, que era todo muy “jajaja” y ya está, pero realmente había un desgaste psicológico muy grande detrás. Y cuando ocurrió la pandemia, tomé un poco ese momento de confinamiento como excusa para parar el contenido en YouTube. Y es que estuve tan bien sin hacerlo que decidí no volver.
Coincidió ese momento con el boom de otras plataformas tipo Instagram, luego Snapchat y luego TikTok. Y ya no se era youtuber, sino que se era influencer en general.
Y también porque entonces había montado unos años antes, en 2017, la agencia de comunicación (Omglobal Creative Studio), que poco a poco había ido cogiendo más de peso. Algo que ha cambiado mucho porque ya no es solo agencia de comunicación, es estudio creativo, sobre todo. Trabajamos mucho con hoteles, diseño, creación de experiencia. Y esta agencia fue cogiendo más y más peso, y llegó un punto donde no me compensaba dedicar tiempo a YouTube de ninguna forma, ni económica ni psicológicamente.
Me quedé con Instagram porque al final es más sencillo, y me gusta. Al final lo disfruto, siempre disfruto la creación de contenido y bueno, ya de forma un poco más desenfadada puedo seguir haciendo Instagram, pero como algo más secundario.
¿Cómo crees que ha cambiado YouTube, concretamente YouTube España, desde el momento en el que empezaste hasta ahora?
Ha cambiado un montón. Además, creo que lo que más ha cambiado y en cierto modo quizás es por esto por lo que está habiendo este fenómeno de nostalgia, es la pérdida de la sensación de comunidad.
En YouTube España, desde que se empezó hasta 2016-2017, había un sentimiento muy grande de comunidad, de tener muy identificados quienes eran los creadores del momento, muy buena relación unos con otros…
Había mucho momento de exposición muy fuerte, incluso de ir por la calle y que te parasen, que a mí nunca terminó de ser lo que más me gustaba
Evidentemente luego había grupos de amistad por un lado y por otro, pero había una sensación de pertenencia a una comunidad muy marcada, que acabó con un cambio que hizo YouTube internamente donde como plataforma empezaron a priorizar cuidar a los anunciantes frente a los creadores. Fue a raíz de una polémica que hubo en Reino Unido, que se perdió un poco este momento de interés por YouTube, y también se perdió la sensación de comunidad. Y se diluyó una barbaridad.
También coincidió ese momento con el boom de otras plataformas tipo Instagram, luego Snapchat y luego TikTok. Y ya no se era youtuber, sino que se era influencer en general.
Entonces empezó a ver mucha más oferta de contenido y de creadores, hasta ahora que es descomunal. Hay miles y miles, donde por ese lado también es difícil poder mantener una sensación de comunidad plena.
Ahora hay grupitos, sobre todo muy vinculados a temáticas específicas, y sí que ves como microcomunidades dentro del gran mundo del creador de contenido, pero es que antes era una única comunidad, un sentimiento muy, muy fuerte.
Y eso se perdió completamente, yo creo que eso es lo que más se nota.
¿Qué es lo que pasó en Reino Unido?
No me acuerdo mucho pero sé que hubo una polémica en un vídeo de un youtuber que hablaba de algo muy polémico, y salían anuncios.
Entonces estos anunciantes se quejaron a YouTube, tipo “oye, no queríamos salir aquí, hemos salido en un contenido que nos afecta”. Hubo una gran crisis interna con YouTube y YouTube viró. Y si bien hasta ese momento había mucho cuidado hacia el creador de contenido (había un montón de eventos, todo era por el creador…) a raíz de ese momento YouTube viró completamente y puso el foco en que los anunciantes estuviesen contentos.
Aquí es cuando hubo una gran polémica cuando hicieron que cualquier vídeo en el que siquiera se mencionase palabras de la comunidad LGTB automáticamente se desmonetizaba, y hubo muchas polémicas a raíz de este virado de YouTube de creadores a anunciantes.
Ajá, y ahora así están los youtubers que tienen que censurar un montón de palabras o inventar otros términos.
Sí, todo esto vino un poco a raíz de esta polémica.
A día de hoy, ¿consumes YouTube? ¿Hay algún creador de contenido en concreto que te guste mucho?
Consumo ya mucho menos YouTube, antes consumía mucho más. Ahora consumo más de plataformas tipo TikTok, sobre todo.
De YouTube sigo consumiendo porque creo que al final, la propia existencia de estas plataformas tipo TikTok y Reels, de un vídeo tan corto uno detrás de otro, crea una necesidad opuesta de necesitar ver un vídeo de larga duración donde te puedas sumergir en él.
Entonces recuerdo un poco YouTube pero suele ser no ir tan asociado a esta figura de “sigo a este youtuber en específico que me gusta”, que de esos pues tendría pocos que decir. Podría mencionar a Marques Brownlee porque me gusta la tecnología, y poco más.
Ahora es más la temática, el tema de mi interés. Por ejemplo, si ha salido un nuevo videojuego y quiero saber cosas de él pues veo contenido en torno a esa temática, pero no vinculado a un creador. Creo que también se ha perdido este momento de “no, yo es que sigo a este youtuber y me da igual lo que haga” que era un poco el tipo de formato de antes.
No estás tan atento ahora a la pestaña de suscripciones, por decirlo así.
Justo, básicamente
Antes sí, con todo este formato de los challenges, los blogs y tal donde tú seguías a alguien y te interesaba esa persona que hubiera hecho el mismo reto que ha hecho cuarenta de estas personas antes, que daba igual porque tú querías ver a esa persona, se ha perdido mucho.
Ahora te interesa una temática, un tipo de contenido, y si te lo cuenta este bien, pero si te lo cuenta otro también te vale.
Koala Rabioso
Cuéntame un poco cómo es tu vida ahora.
Sigo dedicándome al 100% a la creación de contenido. Mi trabajo, mis horas y mi vida entera giran en torno a ser artista multidisciplinar tanto visual como audiovisual. En 2016 profesionalicé mi trabajo fundando Koalak Studios, una productora de audiovisuales y disciplinas artísticas. También tengo mi propia marca de ropa unisex, Koala Rabioso Genderless Streetwear, que forma parte de todo ese universo creativo que voy construyendo. Este año 2025 me han incluido en la lista Forbes de las 100 personas más creativas del mundo de los negocios.
Ahora mismo vivimos en una casa-estudio-taller increíble, en plena naturaleza, con tres plantas llenas de espacio para crear… y para criar. Porque lo más importante ahora mismo es Elur, nuestra criatura. Natalia —con quien sigo y con quien ya estaba cuando empecé en YouTube hace más de una década— y yo nos casamos y cumplimos uno de nuestros grandes sueños: formar una familia. Elur tiene ya tres años y está creciendo en un entorno precioso, rodeade de bosque, pero con fibra óptica de chorro gordo (como yo le llamo), porque desde aquí seguimos trabajando a tope.
Creo contenido en varias plataformas: sobre todo en Instagram, pero también uso TikTok, Twitch o YouTube, donde subimos nuestro podcast No pasa el filtro. Lo lanzamos el año pasado y está disponible en todas las plataformas. Además, desde Koalak Studios seguimos desarrollando proyectos con instituciones, marcas grandes y también creaciones más artísticas como videoartes, videoclips o contenidos para redes. Siempre me estoy reinventando, aprendiendo técnicas nuevas y sumándolas a mi trabajo.
Por ejemplo, ahora estoy metida en el mundo del tufting y lo estoy integrando con otras disciplinas. También tengo sponsors y hago campañas de marketing y promos en mis redes sociales. Las redes las uso a diario, aunque desde que criamos a Elur intento dosificarlo más… pero la verdad es que sigo pasando mucho tiempo ahí. Internet es mi hábitat natural.
El auge de la ultraderecha, los mensajes reaccionarios, la desinformación, los discursos violentos… están por todas partes
En cuanto a YouTube, me cambió la vida. Cuando empecé, en 2011, ya era realizadora y estaba estudiando una ingeniería multimedia, pero no tenía medios. Grababa con la webcam del portátil de Natalia, porque ni siquiera teníamos smartphones. Más adelante conseguí mi primera cámara, pero estuve años sin tener ni móvil con cámara decente. Era otra época. YouTube entonces era un espacio de expresión, de activismo, de creatividad y de inconformismo. Hoy la plataforma ha cambiado mucho, pero de vez en cuando aparece alguna persona creadora especial que me devuelve ese feeling.
Yo sigo creando en diferentes formatos y plataformas. Me reinvento constantemente. Cada vez que aprendo algo nuevo, lo integro en lo que ya hago, lo mezclo, lo cruzo con lo anterior y así van naciendo nuevos proyectos que se suman al macroproyecto que es mi vida creativa.
YouTube entonces era un espacio de expresión, de activismo, de creatividad y de inconformismo
Vivimos bastante tranquilas con Elur, Nanouk y con Drako (sí, Drako sigue vivo, tiene 14 años). La conciliación es complicada, lo es también ser artista en un sistema capitalista, y más siendo neurodivergente —algo que descubrí hace poco—. Tengo altas capacidades y necesito sentirme muy motivada para hacer cosas. Por eso siempre tengo algún proyecto nuevo en marcha y por eso me he montado esta vida, en la que puedo trabajar a mi ritmo, con libertad, y donde cada día lucho para seguir haciéndolo posible.
No es fácil, pero se puede. Y a pesar de los momentos duros, cuando miro por la ventana sé que soy muy privilegiada.
¿Cuál es tu relación con YouTube, las redes sociales o la creación de contenido en la actualidad, y cómo ha cambiado desde que empezaste?
Ahora mismo uso YouTube sobre todo para subir los capítulos de nuestro podcast No pasa el filtro. Ya no creo contenido en YouTube como lo hacía antes: ni vídeos creativos, ni vlogs diarios, ni nada parecido. Y la verdad es que no hubo un momento exacto en el que dijera “hasta aquí”. Fue algo progresivo, una especie de desencanto general que creo que muchas personas creadoras vivimos a la vez. La plataforma dejó de cuidar a sus creadores y se fue alejando de lo que nos enganchó en un principio. Se convirtió en otra cosa, como tantas otras cosas que han cambiado a nivel social estos años.
En ese tiempo me fui sintiendo más cómoda en Instagram, que es donde estoy más activa ahora. TikTok, por ejemplo, nunca ha terminado de convencerme. Lo he probado, pero no es una plataforma que me encante. Durante la pandemia me volqué bastante en Twitch, donde sigo haciendo al menos un directo semanal, más que nada por amor al arte, a los videojuegos y por estar en contacto con mi comunidad. No lo hago por motivos económicos, sino porque lo disfruto.
La plataforma dejó de cuidar a sus creadores y se fue alejando de lo que nos enganchó en un principio. Se convirtió en otra cosa
En realidad todo ha cambiado mucho desde que empezamos. Y a mí, que me cuestan los cambios cuando no los elijo, eso me ha afectado bastante. Si de mí dependiera la forma de dirigir YouTube o Meta evidentemente lo haría de forma muy distinta. Son espacios de internet que han ido virando hacia algo con lo que no me siento nada identificada.
Además estas plataformas han perfeccionado sus algoritmos para que pasemos más tiempo ahí, no para ofrecernos contenido de calidad o que nos aporte algo, sino contenido que nos enganche, como yonkis en busca de dopamina. Y eso ha transformado también el tipo de creadores que salen. Nosotros siquiera sabíamos que esto se podía convertir en un trabajo de hecho jajajaja.
También he dejado de usar redes como Twitter, que me encantaba, lo usaba desde 2009; pero que abandoné hace un año y algo como protesta por cómo se estaba gestionando. No tengo demasiadas esperanzas en que todo esto mejore, la verdad. Son plataformas en manos de megacorporaciones que se han hecho más poderosas a medida que han ganado más dinero, y eso hace muy difícil que haya espacio para un contenido realmente ético o transformador.
Aun así, yo sigo aportando mi granito de arena. Porque dentro de mí sigue viva esa necesidad de crear con sentido, de compartir cosas que sumen, y de intentar mejorar el mundo con lo que hago. Y eso, de momento, no pienso dejarlo.
Dime algo que eches de menos de esa época, y algo que te alegra haber dejado atrás.
Echo de menos que antes daba vergüenza ser fascista. Literalmente. Hoy en día, muchísima gente airea discursos de odio sin ningún problema, con total impunidad, y encima las plataformas les dan espacio. El auge de la ultraderecha, los mensajes reaccionarios, la desinformación, los discursos violentos… están por todas partes. Y me duele ver cómo muchas de las plataformas que en su momento fueron espacios de creatividad y libertad, ahora se han convertido en altavoces para todo lo contrario.
¿Algo que me alegra haber dejado atrás? Pues en realidad no sabría decir una cosa concreta. No siento que haya algo de lo que me arrepienta o que me alegre de haber soltado del todo, porque todo ha formado parte de mi camino. Por ejemplo, hacer un vlog diario era muy sacrificado, sí, pero gracias a eso aprendí a editar rapidísimo y a desarrollar una sensibilidad narrativa que a día de hoy es parte de mi estilo.
Echo de menos que antes daba vergüenza ser fascista
Hay muchas cosas que no volvería a hacer, pero no porque me arrepienta, sino porque ya no tienen sentido en este momento de mi vida. Todo lo que hice me ha servido para llegar hasta aquí, así que no hay nada que reniegue. Al contrario, lo valoro como parte del proceso.
¿Qué creador de contenido de los que sigas en la actualidad te gusta más?
No sé jajajajaja.
Cuéntame un poco cómo es tu vida ahora.
Cuando empecé en YouTube tenía 17 años y ahora tengo 30 así que la vida ha cambiado mucho. Me saqué la titulación de Educación Ambiental y al unir mis dos pasiones: comunicación y medioambiente, salió la divulgación ambiental que es con lo que ahora mismo sigo vinculada a redes sociales.
Trabajo el formato de vídeo corto que es lo que mejor funciona ahora mismo, además se agradece porque no da tantísimo trabajo como el formato largo de YouTube. Ahora mismo creo contenido enfocado en Instagram y que replico en TikTok.
Ahora mismo pienso en volver a YouTube y una parte de mí tiene ganas, pero según he ido cumpliendo años he aprendido a respetar mis ritmos y descansos
A lo largo de los años he probado diferentes trabajos como en una agencia de publicidad, pero desde principios de año soy autónoma y por suerte están saliéndome oportunidades como educadora ambiental, estoy muy agradecida por ello y muchas veces llegan gracias a las redes sociales. Yo las utilizo con un doble propósito: educar y conseguir oportunidades laborales.
YouTube fue la plataforma donde aprendí a manejar lo audiovisual, yo he seguido en redes porque ya sabía hacer todo: entender los formatos, escribir guiones, grabar, editar y volcar todo a internet.
A nivel general, soy feliz y sigo en el camino de aprender a ser adulta. Vivo en la Región de Murcia, que es la tierra de mis amores, y me encantaría hacer el resto de mi vida aquí, siempre digo que esta tierra me abraza.
¿Cuál es tu relación con YouTube, las redes sociales o la creación de contenido en la actualidad, y cómo ha cambiado desde que empezaste?
Cuando miro mis canales en YouTube me da mucha nostalgia, pero nostalgia feliz. Fue una época muy bonita y loca, la verdad. Gracias a YouTube y la comunidad que ahí se creó pude vivir experiencias yo diría que irrepetibles. Ahora mismo pienso en volver a YouTube y una parte de mí tiene ganas, pero según he ido cumpliendo años he aprendido a respetar mis ritmos y descansos, y de forma inmediata no veo el hueco para hacer vídeos otra vez en YouTube.
Si fantaseo, me gustaría hacer vídeos de mis salidas por la montaña, explicando cosas, un formato más desenfadado.
Ahora mismo me alegra haber aprendido a descansar y a vivir una vida más completa más allá de las redes
Lo que más ha cambiado en mí con las redes sociales es la exposición que hago de mi vida personal. Como muchos en esa época, lo que ofrecíamos a la audiencia era nuestra persona y nuestra historia de vida.
Ahora mismo me alegra mucho haber encontrado un contenido que hable por sí solo, más allá de mi persona. Ya no me siento cómoda dando detalles más personales.
Dime algo que eches de menos de esa época, y algo que te alegra haber dejado atrás.
Pues curiosamente es la misma respuesta a ambas preguntas porque esto tiene un lado bueno y un lado malo. En esa época era capaz de estar todo un día, o varios, centrada en sacar adelante un vídeo. Tenía un hiperfocus bastante fuerte.
Por el lado malo, me solía sentir muy mal cuando descansaba y no estaba siendo productiva. Ahora mismo me alegra haber aprendido a descansar y a vivir una vida más completa más allá de las redes, pero a veces sí que echo de menos ese hiperfocus que ya no tengo.
¿Qué creador de contenido de los que sigas en la actualidad te gusta más?
Pues en YouTube aún sigo a dos chicas maravillosas que llevan haciendo contenido desde esta época dorada: Irene Rain y Atrapatusueño (Esther Reeds).
Ambas las siento muy “comfort zone”. En YouTube también sigo a gente que hace vídeos de Los Sims jajajaja, es que me encanta ese juego. Pero el resto de contenido que sigo ya es a través de Instagram, sobre todo muchos otros divulgadores ambientales.
Para leer más sobre cultura de Internet cada semana, suscríbete gratis a ANTINODO.










