"La casa de los gemelos" o el grotesco reality show que oficializó el arte con IA
El torbellino tiktokero de este formato audiovisual que ha revolucionado Internet puede darnos mucho que pensar sobre el arte y el contenido hecho con inteligencia artificial.
Entiendo que cualquier suscriptor de esta newsletter pueda quedarse sorprendido y un poco preocupado viendo que se le entrega un post sobre un reality. Un fenómeno de TikTok al estilo Telecinco pero multiplicado por 10, que sacudió Internet la pasada semana. Pero tranquilos todos: no es que vaya a convertir esta newsletter en prensa rosa, sino que la grotesca y estrambótica situación de esta “Casa de los gemelos” me da pie a hablar de un tema que se me venía cociendo dentro ya desde hacía un tiempo.
No creo que tenga que extenderme mucho hablando sobre qué ha sido este fenómeno online. Pueden leer este artículo de FórmulaTV para conocer más a fondo en qué ha consistido esta monumental explosión de fantasía televisiva en formato Generación Z. Lo podemos resumir así: dos chavales jóvenes, que se hacen llamar Zona Gemelos en redes, y que según cuentan las malas lenguas en redes vienen de hacer dinero con métodos tan escabrosos como la publicidad de apuestas (en el mejor de los casos), meten en una casa tipo Gran Hermano a una serie de personajes grotescos salidos de lo más chabacano del universo TikTok (la TV de la nueva generación).
El resultado: cifras de visionado que se mean en la cara del Operación Triunfo de Prime Video (hasta 150.000 espectadores en directo en mitad de la noche), un inagotable chorro de memes en redes, y una abrupta cancelación tras apenas nueve horas de programa debido a la naturaleza extrema en la que cayó rápidamente el contenido: violencia, consumo de sustancias y comportamientos inquietantes y perturbadores, dignos de un lost media de la deep web.
¿Los protagonistas? No me detendré mucho porque conocerlos o repasar sus biografías no te aportará nada útil. Los dos personajes más relevantes (los que causaban el principal conflicto que atraía audiencia) son Triana Marrash y La Falete; fuente constante de peleas en las que volaron huevos y objetos, y que producían preocupación inmediata, sobre todo, por la integridad física de la Marrash ante una Falete de actitud feroz que siempre parece a punto de mandarla al hospital en dos segundos.
En las imágenes que aderezan este artículo son fácilmente reconocibles: la pelota oscura con líneas rizadas y expresión de velocidad que dos chicos intentan retener es La Falete; la otra mujer con melena negra y lisa con gestos de derrota es la Marrash.
¿Y por qué juzgo oportuno venir hoy a hablar de esta basura digital? Pues porque hay algo que me ha parecido increíble dentro de la enorme cantidad de memes que este formato en directo ha producido en Twitter. Justo cuando unos cuantos materiales audiovisuales nuevos me tenían fascinado en cuanto a usos creativos de la inteligencia artificial, veo cómo la gente decide compartir ediciones de capturas del reality y de la gala posterior que convierten a estos personajes en protagonistas de arte clásico digno de tener colgado en la pared. No es ni mucho menos la primera vez que vemos un uso así de la IA, pero la radical contraposición que supone llevar a esta pandilla de mediocres influencers a lo más alto de la estética artística me hizo reflexionar sobre un par de cosas.
El nuevo Gran Hermano es performance art
Por un lado, que no creo que los espectadores de esta Casa de los gemelos sean tan tontos, o por lo menos, no todos. Muchos han visto el contenido desde la pura ironía y la distancia que confiere la actitud posmoderna ante el caos, una fascinación y excitación simulada en la que vemos el contenido basura de forma consciente, por gusto de participar en un juego que reconocemos como tal.
Es por ello que la gente ha podido disfrutar y compartir tanto estas imágenes hechas por IA. Porque entienden la naturaleza de lo que están viendo. Porque comprenden que, igual que ocurre a menudo en el arte contemporáneo, lo vacío puede estar en realidad lleno de significado, y que lo más mundano puede esconder dentro de sí la esencia de la naturaleza humana que los grandes pintores plasmaban en sus escenas bíblicas.
Estos edits con IA hacen mucha, muchísima gracia. Son el meme definitivo. Porque si un meme normal ya encapsula un icono que podemos reconocer todos, estas imágenes artificiales que transforman el reality show en escenas pictóricas son dotadas de una carga simbólica que las hace dignas de ser no solo compartidas, sino conservadas con el mismo mimo con el que se protegen obras de arte neoclásicas que nos cuentan la historia del pasado de la humanidad.
Son memes monumentales, hechos para perdurar. Invitan a ser descargados, y a ser usados de fondo de pantalla, por no decir de imprimirlos y convertirlos en estampitas que guardar en el monedero. Presentan una descomunal potencia, al ser capaz de hacer eternos a unos seres que parecen sacados del circo más friki, del estrato más bajo del lumpen. De la banalidad absoluta del post, pasan al eterno grabado del retrato clásico. Son el meme definitivo porque son el punto extremo en el que el meme retorna a su punto original: la pintura como cumbre de la historia del arte, el reflejo humano antes de que naciese la fotografía.
Y lo mejor de todo es que el escenario original escogido por los Gemelos para llevar a cabo la gala contribuye a esta lectura: encontramos en él un espacio en blanco, alejado de la multitud de estímulos visuales que suele haber detrás de Jorge Javier Vázquez en la que sería una gala habitual de GH.
También me encanta el suelo de cuadros blancos y negros a modo de tablero de ajedrez, como si detrás de este show hubiese una sesuda estrategia de influencers convertidos en peones, alfiles o reinas. También encontramos un soporte de lámpara de corte clásico, que la Marrash tiró hacia la Falete en un arranque de furia, y un toque de verde, con un par de plantas detrás de los sofás que aportan ese toque naturista. La alfombra de cuadros presentaba dobleces, ondulaciones en algunas partes, dando una estética de fallo en matrix propio del vaporwave o de un vórtice digital que interrumpe el scroll infinito. No falta tampoco una pequeña televisión retro rosa, que estuvo a punto de ser arrojada por la Falete con intención de destruir la cabeza de la Marrash, y que acabó tirada en el suelo igual que el modelo televisivo de Mediaset lleva meses hundido en la irrelevancia. La TV queda como símbolo nostálgico.
Así es como la audiencia tenía todo el material necesario para crear cortes de vídeo en el que meten a Lana del Rey con los arreglos orquestales de Born to Die como banda sonora para complementar la estética barroca, o para comparar algunos fotogramas del show con La última cena. “Id estudiando ya que este cuadro sale en la PAU para el comentario de texto de Historia del Arte”, dice @SwordGH.
Y no todo se redujo a la imagen: también se inmortalizaron frases, como las que podrían aparecer en Los hermanos Karamazov o El Quijote.
La Gen Z encuentra el lugar de la IA en el arte
Aparte de esta profunda admiración que sentí por estas imágenes, lo siguiente que pensé es que, tras un periodo en el que muchísimos usuarios renegamos con fuerza de la introducción de la IA en los contenidos que consumimos, de pronto descubrimos que la inteligencia artificial sí que puede dar lugar a formas artísticas dignas de ser consumidas, sin merecer denominarse slop.
Empecé a ver ejemplos de esto en algunos videoclips, como aquel de Biznaga para La gran renuncia en el que se usa inteligentemente la IA al hacer a su vez una parodia del pensamiento mercantilista de los ejecutivos empresariales, pero también en el más reciente videoclip de Judeline y Amaia para la colabo com você, en el que se mezclan elementos de IA con entornos reales de una forma estéticamente estimulante, honesta y enriquecedora.
También vimos la IA aplicada con justificación y excelente ejecución en una escena de La Mesías, la serie de los Javis, en la que la artista digital Alejandra G. López simuló con acierto un chute de drogas con la ayuda de Stable Diffusion1. Hace poco, me llamó también mucho la atención la obra de Grima, invitado de SUP al pódcast Special People Club2, que utiliza la IA para crear diversas imágenes y visuales que, a diferencia de lo que consideraríamos slop, sí que denotan un valor intrínseco. Obras que generan un valor no por la forma en la que se han ejecutado (a través de un algoritmo que no nos ha ensuciado las manos), sino por la idea que las sustenta, igual que en un museo de arte contemporáneo un plátano pegado a una pared puede llegar a tener una lectura profunda. Recomiendo el pódcast “La Nueva Carne: IA, Brainrot y Colapso”, en la que conocemos un poco más sobre la perspectiva de Grima sobre el uso creativo de la IA.
Con todo esto en mente, veo ahora los memes de IA sobre la Casa de los gemelos y creo que la inteligencia artificial sí que es prometedora también en el ámbito artístico, pese a que unas semanas atrás pensaba que cualquier uso de esta resultaba vago y hortera. Hay gente haciendo cosas muy guays con ella, demostrando que todo depende del contexto. El terrible uso de la IA que vienen haciendo algunas industrias, por ejemplo, medios de comuniación como ElEconomista que usan imágenes tan feas que podrían denominarse terrorismo visual, nos impedía ver las grandes posibilidades de esta tecnología.

No puedo, ni deseo, decir absolutamente nada bueno de los Gemelos, pero sí que hay algo muy interesante que podemos sacar de la existencia de este reality. Me sorprendieron estas declaraciones suyas, recogidas por FórmulaTV:
“Lo que tiene que hacer la televisión de una vez por todas es contratar a productores más actualizados. Si los medios de comunicación ya no funcionan es porque siguen hablando de la Pantoja, de cosas que los chavales no vemos. Tienen que hacer autocrítica”
Yo creo que, efectivamente, la televisión fracasa porque toma por tontos a los espectadores. Tal vez el seguidor medio de la Casa de los gemelos no sea digno de un Nobel, pero sí que es probable que disfrute con mayor pasión y sentimiento un cuadro grecolatino de lo que podría hacerlo el espectador de Gran Hermano. Lo único que necesita, y que tampoco encontrará en un museo, es a un “productor más actualizado”, que no pinte a figuras desfasadas como las Meninas, sino a seres de nuestro tiempo, y en los que podamos vernos hasta cierto punto reflejados; ya sea en la vulnerabilidad de una mujer con síndrome de Russell-Silver como lo es Ruth, en la ira visceral y antisistema de La Falete, o en la nula gestión emocional de la Marrash.
“La gente ya está cansada de ver platós de televisión elegantes, la gente quiere ver algo más auténtico, más real. La gente está cansada de la moralidad”
La artista IA de ‘La Mesías’: «es una herramienta creativa con muchísima potencia». https://theairevolution.news/alejandra-g-lopez-artista-ia-de-la-mesias-la-ia-es-una-herramienta-creativa-con-muchisima-potencia/?utm_source=chatgpt.com
GRIMA TRAE EL TAROT DE LA DESTRUCCIÓN con MISTER JÄGGER en SPECIAL PEOPLE CLUB. www.youtube.com/watch?v=XFl47I4m2Rw&t=555s
















Maravilla. Gracias por este contenido 🖼️