La FediREVISTA: el manual de introducción al fediverso que necesitas
Para los curiosos sobre lo que se cuece en los espacios emergentes a las afueras de las redes mainstream, la FediREVISTA es un proyecto cultural que nos da la bienvenida a otro Internet posible.
Apenas llevo un par de semanas metido en el fediverso, pero la cantidad de proyectos y colectivos que he visto dentro de él me han sorprendido. Percibo algo de comunidad y de expresividad que me recuerda a lo que podían ser Twitter o YouTube en sus primeros años. Me hice una cuenta en Mastodon hace tiempo, pero dado que no resultaba ni la mitad de atrapante que el dopado algoritmo de X, acabé descartándolo. Sin embargo, decidí darle una nueva oportunidad, esta vez registrándome concretamente en el servidor Masto.es, enfocado en personas de habla hispana. Creo que, ahora sí, he dado con la tecla.
Tras seguir a algunas cuentas que, de alguna manera, me parecían influyentes en este servidor, descubrí el proyecto de la FediREVISTA, una publicación autogestionada, y participada por personas de distintos países, que me parece muy recomendable para cualquier persona curiosa por entender un poco mejor qué está ocurriendo ahora mismo en el fediverso. No tanto porque vayamos a encontrar tutoriales técnicos sobre cómo usar Mastodon, sino porque esta revista, disponible pública y gratuitamente en el Internet Archive, encarna el espíritu de lo que se quiere conseguir con Mastodon: una red que recupere a los usuarios, el descubrimiento y a la cooperación como eje central, frente a la venta de publicidad o las interfaces adictivas. Además de leerla con gusto, a mí me ha servido también para encontrar a usuarios interesantes a los que seguir, sirviéndome así de hoja de ruta para dar mis primeros pasos en el fediverso, en el que es difícil introducirse tras años de habituación a Twitter/X, Instagram, Facebook, etcétera.
Para entender un poco más el origen y objetivos de este proyecto cultural, así como la visión de los usuarios más activos de Masto.es, he entrevistado a algunos de los articulistas de este magazine digital.
Flores en la era del Internet muerto
“Para mí, participar en un proyecto como la fedirevista es una oportunidad de compartir mis conocimientos y cosas que me han ayudado con otras personas, a la vez que impulso a que haya más gente que pueda expresarse”, dice Lyrae (Hirundo_sylvatica@masto.es), autora de los textos “El vínculo de apego con nuestro bebé" (en el 1º número) y "Ecosistemas marinos : la zona intermareal” (en el 2º). “Lo hago, podría decirse, de forma altruista, pero, en realidad me ayuda en lo personal a sentirme integrada y apreciada en una comunidad”, explica, evocando a ese componente comunitario que marcó Internet antes de la conversión total de las redes en negocio y monetización.
Preguntada sobre qué hace especial al fediverso, Lyrae responde que “lo que me atrae de Mastodon y que sí encuentro en el fediverso y no en otras redes es humanidad. Suena muy duro y requiere de explicación. El fediverso es una red más bien pequeña y bastante selecta, no se me escapa que está llena de idealistas, tanto de un mundo más justo con las minorías como más ecológico, más de comunidad y menos individualista, donde el feminismo, los LGTBI+ y el lenguaje inclusivo son el día a día frente a un mundo muy diferente”, expone Lyrae. Como a tantos otros usuarios, le echó para atrás el contenido algorítmico con el que nos atosigan redes como el X de Elon Musk. (En Mastodon) “nadie me pone en mi timeline lo que tengo que leer o ver, lo elijo yo. Odiaba que me salieran siempre cosas posteadas por grupos o empresas a quienes yo no seguía, que me intentaran obligar a pensar que el mundo es un hervidero de odio. Por eso me fui y estoy solo en el fediverso”, asegura.
El fediverso es una red “llena de idealistas, tanto de un mundo más justo con las minorías como más ecológico, más de comunidad y menos individualista”
En línea con ese afán de relacionarse con gente afín, @tortuguito@mastodon.social dice que “una red social depende de las personas que lo conforman. Mastodon ha logrado reunir a un grupo de usuarios al que quiero escuchar, gente con inquietudes y muy proactiva dispuesta a embarcarse en proyectos colaborativos interesantes”. Tortuguito, que participó en el segundo número con el texto “Contra el voto útil”, comenta sobre el proyecto que “la fedirevista tiene dos almas: los artículos y los relatos. Si te gustan los blogs y los libros, disfrutarás leyendo la fedirevista. Pero hay otro perfil de lector, el del usuario de Mastodon. Las reflexiones e inquietudes tratadas en la revista son temas recurrentes en los toots de Mastodon”.
“En la era del Internet Muerto, el mero hecho de estar y relacionarse en Internet ya lo vuelve un lugar mejor. Es un pequeño granito de arena que podemos aportar cada uno para mejorar las cosas”, asegura, demostrando esperanza en que Internet aún puede seguir siendo un lugar de conexión real con otros.
El usuario Franz Helgon (@dilemaexistencial@neopaquita.es) también tiene muy claras las diferencias de Mastodon frente al ecosistema mainstream:
“Lo que encuentro en Mastodon que no encuentro en otras redes sociales es un ambiente mucho más sano y amigable. No sólo en las redes sociales tradicionales, también en grupos de WhatsApp, siempre he encontrado una agresividad y una prepotencia que no me gustan nada. Allí no existe el debate, existe el aniquilamiento dialéctico. Y eso, en mi humilde opinión, hace diferente a esta red social. Por otra parte, redes como Facebook o Instagram han derivado en meros mercados en los que unos venden algo y otros lo compran, cosa con la que no tengo la menor intención de comulgar. Finalmente, el hecho de que las redes sociales tradicionales se hayan convertido en herramientas para la propagación de la desinformación y para el avance del fascismo me dio el empujón definitivo. La gran mayoría de instancias del Fediverso prohíben la difusión de falsedades, de pseudociencias y las conductas tóxicas o inadecuadas. En cierto modo, el Fediverso representa la sociedad en la que me gustaría vivir. En resumen: ¿Qué encuentro en Mastodon? Mejor te digo lo que no encuentro. No encuentro influencers, no encuentro gente que monetice su contenido, no encuentro fake news, no encuentro vendehúmos y no encuentro prepotencia”.
Como cuenta Helgon, participar en la fedirevista significa mucho para él, ya que le permite “seguir aprendiendo de gente muy muy crack, como Shine McShine1, al que sigo desde hace muchísimos años, cuando los dos estábamos en Twitter. ¿Tienes idea de lo que significa para mí ver mi nombre junto al suyo en una publicación?”.
¿Crecerá el fediverso?
La Fedirevista es, como vemos, la publicación de referencia con la que saber más del fediverso, que no solo encarna sus supuestos a través de sus contenidos, sino de su propia ejecución: tratan de usar lo máximo posible software libre como LibreOffice para trabajar en ella, se autocoordinan mediante Telegram, y la comparten libremente con la licencia Creative Commons BY-NC-SA 4.02.
Los autores que contribuyen a ella comparten ideas sobre lo que debería mejorar en Internet, como reducir el aspecto económico y aportar más humanidad frente a la invasión de bots y contenido generado por inteligencia artificial. Preguntado por formas de las que le gustaría contribuir a construir una red más sana, Helgon dice que “haría talleres para concienciar a la gente en el uso responsable de internet y de los recursos que consume, como hacen desde el proyecto Tu nube seca mi río3, y también formaría a la ciudadanía con nociones básicas de informática. No puede ser que haya millones de teléfonos inteligentes en los bolsillos de la gente y que sus usuarios no tengan la más remota idea sobre su funcionamiento más que a un nivel extremadamente básico y superficial. También intentaría fomentar el uso del software libre en las administraciones. Nuestros impuestos no deberían usarse para aumentar aún más beneficios de las grandes tecnológicas. Finalmente, pondría sanciones severas a todo aquel que se dedicara a hacer caja diciendo en internet sandeces del tipo ‘la Tierra es plana’”, asegura.
Por su parte, Lyrae aporta que “por supuesto pienso que intentar sacar dinero de todo es un error. Vivimos en un mundo en el que las divisas, el poder económico son importantes y no podemos olvidarlo, al fin y al cabo todos necesitamos comprar bienes y servicios, pero, si convertimos la red de redes en solo un mercado, morirá de avaricia”.
“En resumen: ¿Qué encuentro en Mastodon? Mejor te digo lo que no encuentro. No encuentro influencers, no encuentro gente que monetice su contenido, no encuentro fake news, no encuentro vendehúmos y no encuentro prepotencia”.
Si bien corroboramos que el fediverso es terreno fértil para la creación de iniciativas culturales como esta, las propias razones que hacen especial a Mastodon generan dudas sobre su futuro. Si lo que lo hace tan especial es el carácter de nicho y las personalidades afines, la presuntamente deseable llegada de más gente abandonando las redes mainstream podría traer problemas, al traer consigo discursos y formas de estar en Internet que no vayan en sintonía con la tónica actual. Tal vez Mastodon no necesite y, de hecho, haga bien en rehuir convertirse en una red masiva, pero entonces, ¿no estaría fallando a la sociedad como proveedor de una alternativa fuerte y estable a los gigantes de Mark Zuckerberg o Elon Musk?
Shine McShine es un creador de contenido con mensaje político en redes muy interesante, que ha cosechado un gran número de usuarios allá donde publica. Podemos saber más de él en esta entrevista en el blog Zonadedigitales - https://zonadedigitales.blogspot.com/2020/04/shinemcshine-de-nada-sirven-los.html.
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Un proyecto para visibilizar el impacto de los centros de datos en los recursos hídricos de España. https://tunubesecamirio.com/.





