Estoy bastante de acuerdo con lo que dices. Alberto. Además, ya conocemos la tradición de este país de echar por tierra todo lo que huele a éxito, mientras que solo solemos consumir aquello que viene avalado por la masa. El problema que yo tengo con Rosalía es que soy oyente de artistas, no de discos. Me resulta imposible evaluar un álbum de forma aislada sin tener en cuenta el resto de la trayectoria del artista.
Si me limitara únicamente a Lux, diría que es un disco brillante. No es que haya descubierto la pólvora, claro; son muy evidentes las alusiones constantes a Prince —desde la portada del álbum anterior hasta esa introducción de elementos místico-religiosos, no necesariamente cristianos— y, por supuesto, a Björk, a quien recomendaría escuchar a todos aquellos que alaban este disco sin mesura sin haber oído una nota de la islandesa.
Pero el problema es que antes de Lux viene Motomami, y yo, en cuanto llego a un tema como “CHICKEN TERIYAKI”, salgo corriendo. No puedo concebir algo más ajeno a mis parámetros musicales. Después de escuchar ese y otros temas similares que jalonan su, de momento, corta discografía, me resulta imposible analizar Lux de forma completamente independiente. Su obra anterior condiciona demasiado mi percepción.
Te entiendo perfectamente, José Luis. Yo también me quedé muy muy desubicado cuando escuché Chicken Teriyaki, aunque una vez que escuché Motomami al completo me cambió la perspectiva. Yo a día de hoy entiendo Chicken Teriyaki también como un alarde de capacidad, aunque parezca todo lo contrario. Para mí, es una forma de la que
Rosalía dice "se me da tan bien esto que puedo hacer lo que quiera, la canción más borrica del mundo y lo más espectacular que hayas oído nunca".
Para mí es un fronteo, o sea, una chulería. "Tengo una voz increíble pero en esta canción te voy a hacer un rapeo raruno con una entonación medio desafinada, simplemente PORQUE PUEDO". Así es como lo entiendo yo, al menos. Creo que Motomami tenía un punto de genialidad también a su manera, y por ello a mí Lux no me queda tan descolocado dentro de su discografía.
Tengo este presentimiento de que Rosalía se escuchó a Dimash. Este album simplemente tiene tantos guiños a the story of one sky. Sin mencionar lo del canto lírico, elementos barrocos, múltiples idiomas... curioso. Eso sí, la espiritualidad de Dimash lo llevo a una ética, a un activismo social, espero que Rosalía se animé.
Estoy bastante de acuerdo con lo que dices. Alberto. Además, ya conocemos la tradición de este país de echar por tierra todo lo que huele a éxito, mientras que solo solemos consumir aquello que viene avalado por la masa. El problema que yo tengo con Rosalía es que soy oyente de artistas, no de discos. Me resulta imposible evaluar un álbum de forma aislada sin tener en cuenta el resto de la trayectoria del artista.
Si me limitara únicamente a Lux, diría que es un disco brillante. No es que haya descubierto la pólvora, claro; son muy evidentes las alusiones constantes a Prince —desde la portada del álbum anterior hasta esa introducción de elementos místico-religiosos, no necesariamente cristianos— y, por supuesto, a Björk, a quien recomendaría escuchar a todos aquellos que alaban este disco sin mesura sin haber oído una nota de la islandesa.
Pero el problema es que antes de Lux viene Motomami, y yo, en cuanto llego a un tema como “CHICKEN TERIYAKI”, salgo corriendo. No puedo concebir algo más ajeno a mis parámetros musicales. Después de escuchar ese y otros temas similares que jalonan su, de momento, corta discografía, me resulta imposible analizar Lux de forma completamente independiente. Su obra anterior condiciona demasiado mi percepción.
Te entiendo perfectamente, José Luis. Yo también me quedé muy muy desubicado cuando escuché Chicken Teriyaki, aunque una vez que escuché Motomami al completo me cambió la perspectiva. Yo a día de hoy entiendo Chicken Teriyaki también como un alarde de capacidad, aunque parezca todo lo contrario. Para mí, es una forma de la que
Rosalía dice "se me da tan bien esto que puedo hacer lo que quiera, la canción más borrica del mundo y lo más espectacular que hayas oído nunca".
Para mí es un fronteo, o sea, una chulería. "Tengo una voz increíble pero en esta canción te voy a hacer un rapeo raruno con una entonación medio desafinada, simplemente PORQUE PUEDO". Así es como lo entiendo yo, al menos. Creo que Motomami tenía un punto de genialidad también a su manera, y por ello a mí Lux no me queda tan descolocado dentro de su discografía.
Gracias por leer!
Tengo este presentimiento de que Rosalía se escuchó a Dimash. Este album simplemente tiene tantos guiños a the story of one sky. Sin mencionar lo del canto lírico, elementos barrocos, múltiples idiomas... curioso. Eso sí, la espiritualidad de Dimash lo llevo a una ética, a un activismo social, espero que Rosalía se animé.
No conocía a Dimash, lo miraré!
Me encanta que una artista no repita su fórmula del éxito y quiera innovar y arriesgar a hacer cosas nuevas con un concepto claro y profundo!
Opino igual!